Tu agencia de marketing ya usa IA. La pregunta es: ¿sabe para qué?

El sector del marketing llevamos dos años hablando sin parar de inteligencia artificial. En conferencias, en LinkedIn, en propuestas que enviamos a tu bandeja de entrada con un montón de promesas. Y tú, como CEO de una empresa B2B, llevas ese mismo tiempo escuchando y pensando: ¿esto me afecta a mí o solo a las grandes?

Pues sí que te afecta. Pero veamos si es de la manera de la que te lo han contado.

Un reciente especial de MarketingDirecto.com reunió a directivos de algunas de las agencias más grandes del mundo para diseccionar cómo está cambiando el sector por la inteligencia artificial. Sus conclusiones te interesan, ya que la mayor parte de las cosas que se dijeron tiene una implicación directa para cualquier empresa B2B que trabaje con una agencia, sea cual sea su tamaño.

Así que vamos a tratar de resumírtelo sin tecnicismos raros.

El sector ya pasó de experimentar a ejecutar. ¿Tu empresa también?

Una de las conclusiones más claras del informe del sector es que la fase de experimentación ha terminado. La adopción de IA para empresas ya es una realidad operativa. Las tasas de adopción de IA en marketing se sitúan entre el 75 % y el 85 % en usos cotidianos. El 70 % de los profesionales de marketing la usa semanalmente. Y el 53 % de los responsables de marketing planea aumentar su inversión en IA este mismo año.

Esto significa que, si tu agencia te está vendiendo la IA como algo innovador o del futuro, o no está al día, o te está vendiendo humo.

La inteligencia artificial para empresas es ya el punto de partida mínimo para trabajar con profesionalidad.

La diferencia real hoy está en cómo usamos la IA. Y aquí es donde muchas agencias, especialmente en el segmento de pymes B2B, todavía confunden automatización con estrategia.

Automatizar la generación de contenido no es tener una estrategia de contenidos. Lanzar campañas con IA para pymes sin definir primero el perfil de cliente, el mensaje y el

objetivo de negocio es como contratar a un chef que solo sabe recalentar la comida precocinada. Hace el trabajo, pero no es lo que realmente necesitas.

Lo que hace bien la IA. Y lo que todavía no.

Los directivos consultados en el informe de MarketingDirecto.com fueron muy precisos en este punto. Vale la pena prestarle atención porque rompe bastante con el relato habitual sobre la inteligencia artificial para empresas.

Qué hace bien la IA para empresas

  • Detectar patrones en grandes volúmenes de datos que un equipo humano tardaría semanas en analizar.
  • Personalizar mensajes y contenidos a escala: el mismo nivel de relevancia para 10 contactos que para 10.000.
  • Optimizar campañas publicitarias en tiempo real: ajustar pujas, creatividades y audiencias sin esperar al informe mensual.
  • Monitorizar la reputación de marca en buscadores de IA como ChatGPT o Perplexity: saber qué dice la IA sobre tu empresa cuando un cliente potencial pregunta.
  • Reducir tareas repetitivas: redacción de primeras versiones, clasificación de leads, segmentación de listas o reportes automáticos.

Qué sigue sin hacer bien la inteligencia artificial

  • Entender el contexto cultural y emocional de tu sector. La IA no sabe por qué tu cliente B2B tiene miedo a cambiar de proveedor después de una mala experiencia.
  • Tomar decisiones estratégicas. Puede ejecutarlas, pero no puede crearlas. 
  • Construir relaciones. Y en B2B, las relaciones lo son casi todo.
  • Distinguir una idea brillante de una mediocre. Puede generar miles de opciones, pero elegir la correcta sigue siendo trabajo humano.

La conclusión más citada en el informe fue esta, del director creativo de GUT Madrid: «La IA te permite hacer más, más rápido y con mayor autonomía, pero no decide qué merece la pena hacer.» 

Para una pyme B2B, esto se traduce en que necesitas una empresa que trabaje con IA, pero que sepa discernir qué es lo que vale la pena hacer.

El riesgo que nadie te está contando, la homogeneización

Cuando todas las agencias usan las mismas herramientas de IA con los mismos prompts genéricos, nos pasa que los contenidos empiezan a parecerse.

Los emails de prospección suenan todos igual, los posts de LinkedIn son intercambiables, las landings se copian entre sí etc… Havas Media lo resumió de manera perfecta en el informe: cuando todo es más fácil de hacer, todo tiende a parecerse

Por tanto, la diferenciación hoy está en la propuesta de valor y en entender verdaderamente a tu audiencia. 

 Como CEO de una pyme B2B, esto tiene implicaciones prácticas muy directas:

  • Si tu agencia produce contenidos con IA sin conocer a fondo tu sector, tus clientes y tus competidores, estás pagando por contenidos que podrían ser de cualquiera.
  • Si no hay una voz de marca bien definida que ancle el uso de la IA, la tecnología amplifica la confusión en lugar del mensaje.
  • Si la estrategia no precede a la herramienta, estás construyendo sobre arenas movedizas. 

El gran riesgo de la inteligencia artificial aplicada al marketing de pymes sin criterio es que produce resultados genéricos.

Y en B2B, lo genérico no vende.

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IA empresas: cómo saber si la tuya la usa con criterio o sin él

Si llevas un rato leyendo esto y te estás preguntando qué puedes hacer ahora con toda esta información, te damos cuatro claves para que puedas analizar correctamente si tu agencia está trabajando como debería. 

Hazte las siguientes preguntas: 

  1. ¿Tiene criterio estratégico antes de activar la IA?

La IA no puede definir tu propuesta de valor, identificar a tu cliente ideal ni decidir qué problema resuelve mejor tu empresa, ya que eso requiere estrategia humana. Una empresa de IA que va derecha a los prompts sin haberte preguntado quién eres y a quién le vendes está trabajando al revés.

  1. ¿Personaliza el uso de la IA para tu sector? 

Una empresa de logística B2B no se comunica igual que una empresa de tecnología industrial. Los ciclos de venta son diferentes, el lenguaje es diferente, las objeciones son diferentes. Si tu agencia usa los mismos templates con todos sus clientes, la ia para empresas solo te dará resultados genéricos a mayor velocidad. La personalización no empieza en la herramienta, sino con el conocimiento de tu mercado.

  1. ¿Mide lo que importa? 

La inteligencia artificial permite optimizar en tiempo real. Pero solo si se miden las métricas correctas. El tráfico web no son leads, y los leads no son clientes. Pide a tu agencia que te explique el camino entre la acción de marketing y el resultado de negocio. Si no pueden trazarlo, están midiendo lo que es fácil de medir, no lo que importa.

  1. ¿Dónde está el criterio humano?

 Una de las cosas más sensatas que se dijeron en el informe de MarketingDirecto.com fue esto: «Las marcas que realmente destacan no son las que más usan IA, sino las que mejor la dirigen.» Pregunta quién, en tu agencia, tiene ese criterio. ¿Quién revisa lo que hace la máquina? ¿Quién decide qué merece la pena? Si la respuesta es «la propia IA», tienes un problema.

Inteligencia artificial para empresas B2B: el nuevo escenario de visibilidad

La forma en que tus clientes potenciales te buscan ha cambiado. Hace tres años, una empresa B2B que buscaba un proveedor de software de gestión escribía en Google y comparaba los diez primeros resultados. Hoy, esa misma empresa escribe en ChatGPT, en Perplexity o activa el AI Overview de Google y recibe una respuesta directa que consta de  dos o tres opciones, con una justificación. Si tu empresa no aparece en esas respuestas, no existe para ese cliente. 

Aquí es donde entra el GEO (Generative Engine Optimization) o AEO (Answer Engine Optimization), optimizar tu presencia para que los motores de IA te encuentren, te entiendan y te recomienden.

¿Qué necesita una empresa para aparecer en las respuestas de IA?

Así es como se trabaja el AEO para que tu empresa esté en los resultados que la IA da a tus clientes: 

  • Contenidos que respondan preguntas reales de tu sector, con lenguaje claro y sin rodeos corporativos.
  • Autoridad digital consolidada: menciones en medios, directorios especializados, reseñas y referencias externas que validen quién eres.
  • Coherencia entre lo que dices y lo que eres: la IA cruza fuentes y detecta contradicciones mejor que cualquier algoritmo anterior.
  • Estructura técnica adecuada: datos estructurados, velocidad de carga, accesibilidad y una arquitectura web que la IA pueda leer sin fricción.

En B2B, la IA busca las respuestas más claras y coherentes, y esa es tu ventaja competitiva, si sabes trabajarla.

La IA no es una burbuja, pero tampoco es magia.

En Enfusión llevamos tiempo diciéndolo: la IA es como el soufflé, no como una

burbuja. Se ha inflado bastante y se va a desinflar un poco también, aunque se va a quedar como una herramienta importante para el marketing para empresas en cuanto a eficiencia operativa, personalización a escala y visibilidad en los nuevos canales de búsqueda. 

Como casi siempre, el problema no es la tecnología, sino la forma en la que la usamos. 

El problema es tan viejo como confundir la velocidad con el tocino o, lo que es lo mismo, velocidad de producción con calidad estratégica.

Las pymes B2B españolas que más van a beneficiarse de este momento son las que trabajen con partners que sepan integrar la tecnología en una estrategia coherente con su negocio real.

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Preguntas frecuentes sobre IA para empresas

Card sorting, o cómo entender a tus usuarios antes de rediseñar tu web

Rediseñar una web suele ser un trabajo de meses. Hay que invertir tiempo, dinero y muchas reuniones en decidir la estructura del menú, los nombres de las secciones y el orden de los contenidos. A veces, tú estás contento con el contenido, pero tus usuarios no encuentran nada. ¿Por qué? Pues porque la arquitectura que tiene sentido para ti no coincide con la forma en la que ellos buscan la información. Para evitar esto, tenemos el card sorting.

Qué es card sorting y por qué tu web probablemente necesita uno

El card sorting es una técnica de investigación de experiencia de usuario (UX) que consiste en pedir a personas reales que organicen contenidos (representados en tarjetas) en grupos que tengan sentido para ellas. El objetivo es descubrir cómo categoriza la información tu usuario. 

Sorry, muchas veces no coincide con cómo tú crees que debería hacerse. 

La raíz del problema es que creemos que sabemos cómo piensan nuestros usuarios

Llevas tiempo en tu sector, conoces tu producto de memoria y ahora diseñas tu web desde dentro hacia fuera. Si haces esto, es casi inevitable caer en la trampa cognitiva de asumir que el resto del mundo organiza la información igual que tú. Los equipos de marketing creen que sus categorías son evidentes. Los equipos técnicos creen que su nomenclatura es la lógica. Los directivos creen que la estructura refleja perfectamente la propuesta de valor del negocio. 

Pero tus usuarios no están de acuerdo con nada de eso. 

Card sorting es preguntarles directamente 

El card sorting es un sistema democrático mediante el que le preguntas a las personas que van a usar tu web cómo la organizarían ellas. 

Una sesión de card sorting bien ejecutada te da más información útil sobre la arquitectura de tu web que meses de debate interno. 

Diferencia entre pensar y saber (y por qué importa)

Existe una diferencia fundamental entre «pensamos que nuestros usuarios buscan X en la sección Y» y «sabemos, porque se lo preguntamos, que buscan X en la sección Z». El primero es una hipótesis y el segundo es un dato. El card sorting convierte hipótesis en evidencias que nos permiten tomar decisiones de arquitectura con criterio.

Por qué el Card Sorting suele ser un buen punto de partida

Antes de contratar a nadie para rediseñar tu web, hay una pregunta que debe responderse: ¿saben tus usuarios dónde encontrar lo que buscan? Si no tienes la respuesta, pásate al card sorting.

El 70% de las webs rediseñadas fallan porque nadie preguntó primero

La gran mayoría de los rediseños que no generan resultados no fracasan por el diseño visual ni por la tecnología elegida, sino porque la arquitectura de la información nunca se validó con usuarios reales. Simplemente se diseñó desde dentro, con la lógica del equipo.

Card sorting evita gastar dinero en una arquitectura que tus usuarios odian

Un proceso de card sorting cuesta una fracción de lo que cuesta un rediseño web. Y, sin embargo, puede salvarte de invertir en una arquitectura que tus usuarios encontrarán confusa. Si necesitas que analicemos la arquitectura de tu web antes de tomar decisiones de rediseño, el equipo de Enfusión puede darte una perspectiva clarividente de lo que necesitas para acertar. 

El coste de NO hacer card sorting

Hacer card sorting no es obligatorio. Aunque siempre es útil para evitar sustos de presupuesto si  al final tienes que hacer un rediseño completo de la web si al final resulta que la tasa de rebote es demasiado alta o si cero usuarios cumplimentan tus formularios. 

Cuándo es innecesario (la honestidad también vende)

Si tu web tiene diez páginas y una estructura muy simple, probablemente no necesitas un proceso formal de card sorting. Esta técnica es básica cuando hay complejidad estructural real, con múltiples categorías, audiencias diversas o rediseños de webs con historial de problemas de navegación.

¿Tu página web no te trae resultados?

Card Sorting abierto vs. cerrado: ¿cuál necesitas?

En el card sorting abierto los participantes tienen libertad total para crear las categorías que quieran. Esto res ideal cuando construyes una arquitectura desde cero. 

En el card sorting cerrado las categorías ya están definidas y los participantes solo deciden dónde encaja cada tarjeta. Esta estrategia esmás útil para validar una estructura existente. 

También puedes decantarte por n card sorting híbrido que combina ambos enfoques y es la opción más pragmática para la mayoría de proyectos de pyme que ya tienen una arquitectura parcialmente construida, pero que quieren mejorar.

Cómo hacer un Card Sorting (paso a paso)

Hacer un card sorting bien requiere seguir un proceso con cierto rigor. Aquí tienes el proceso tal y como lo aplicamos en Enfusión cuando trabajamos en la arquitectura de un proyecto web.

Paso 1: define qué contenido vamos a ordenar

Haz un inventario de los contenidos sobre los que tienes dudas de categorización. Lo ideal es trabajar con entre 40 y 60 tarjetas para no saturar a los participantes.

Paso 2: recluta a los usuarios adecuados (cantidad y perfil)

Los participantes tienen que ser representativos de tu audiencia real. Con 15 participantes se captura alrededor del 80-90% de los patrones de agrupación, aunque para pymes con audiencias homogéneas, entre 10 y 15 bien seleccionados suelen ser suficientes.

Paso 3: prepara las tarjetas (el contenido en formato físico o digital)

Cada tarjeta debe representar un único concepto y ser autoexplicativa para alguien que no conoce tu empresa. Haz siempre una prueba piloto con dos o tres personas antes de lanzar el estudio definitivo.

Paso 4: facilita la sesión (presencial u online)

Tu rol es asegurarte de que el participante no se siente juzgado y no recibe pistas sobre las agrupaciones que esperas. En sesiones presenciales, el protocolo de pensamiento en voz alta es muy valioso para entender el porqué detrás de cada decisión.

Paso 5: recoge datos y aprendizajes

Documenta no solo las agrupaciones sino también los comentarios y vacilaciones del participante. Los momentos de duda son señales directas de qué partes de tu arquitectura son ambiguas.

Paso 6: analiza resultados (herramientas y metodología)

Herramientas como Optimal Workshop o Maze automatizan el análisis y generan matrices de similitud y mapas de calor. Si has optado por un método manual, construye una matriz de co-ocurrencias: los pares de tarjetas que más participantes pusieron juntos son los que deberían compartir sección en tu arquitectura.

Card Sorting presencial vs. online: ventajas y desventajas

La elección entre presencial y el card sorting online afecta directamente a la calidad y la naturaleza de los datos que obtienes.

Presencial: más rico en insights, pero más trabajo

La posibilidad de observar al participante en tiempo real y escuchar sus razonamientos en voz alta produce datos cualitativos difícilmente replicables en remoto. La contrapartida es la mayor carga logística y las limitaciones geográficas.

Online: escalable, más participantes, menos profundidad

Herramientas de card sorting como Optimal Sort o Maze permiten distribuir el estudio a decenas de participantes simultáneamente, a un coste menor. Lo que se pierde aquí es la riqueza cualitativa, ya que no puedes capturar el porqué detrás de cada agrupación.

Híbrido: la opción pragmática para PYME

Para la mayoría de pymes, la combinación más eficiente es realizar entre tres y cinco sesiones presenciales con think aloud y complementarlas con un estudio online de diez a quince participantes.

Herramientas de Card Sorting (Gratuitas y Premium)

El mercado de herramientas para card sorting ofrece opciones sólidas para cualquier presupuesto.

Gratuitas: Optimal Sort, UserZoom, Maze

Optimal Sort y Maze tienen capas gratuitas funcionales para estudios pequeños o pruebas piloto. Son perfectamente válidas para equipos que están haciendo card sorting por primera vez.

Premium: Optimal Workshop, OptimalSort Enterprise

Optimal Workshop es la referencia del sector. Incluye card sorting, tree testing y análisis de rutas de navegación, con dendrogramas y matrices de similitud automatizados que hacen el análisis mucho más eficiente.

DIY: Figma, Google Forms + análisis manual

Con Figma o Google Forms es posible hacer un card sorting funcional sin herramientas especializadas, aunque el análisis posterior requiere mucho más trabajo manual. Solo lo recomendamos para estudios de menos de diez participantes con objetivos exploratorios.

La recomendación de Enfusión para PYME

Maze en su versión de pago u OptimalSort en su plan básico ofrecen la mejor relación entre coste y funcionalidad para la mayoría de proyectos pyme.

Analizar resultados: de datos caóticos a decisiones claras

La fase de análisis es donde el card sorting se convierte en una herramienta de diseño realmente útil.

La matriz de similitud: quién ordena igual a quién

Muestra, para cada par de tarjetas, el porcentaje de participantes que las colocaron juntas. Un porcentaje alto indica que deberían estar juntas en tu arquitectura; uno bajo, que no hay consenso sobre su relación.

Los errores comunes al analizar datos

El error más frecuente es buscar confirmación en lugar de descubrimiento.  No revises los datos buscando evidencia que respalde la arquitectura que ya tenías en mente. El segundo es ignorar los nombres que los participantes dieron a las categorías, que muchas veces son tan valiosos como las agrupaciones en sí.

De «tarjeta X en categoría Y» a «nuestros usuarios necesitan…»

El objetivo final es extraer conclusiones sobre cómo piensan tus usuarios y qué esperan encontrar en cada sección.

Ejemplo real: cómo una PYME cambió su menú porque el card sorting lo pidió

Una empresa de servicios B2B tenía su navegación organizada por tipo de servicio: Consultoría, Formación, Tecnología. El card sorting reveló, sin embargo, que sus usuarios organizaban los contenidos por problema que querían resolver, no por tipo de solución. La reestructuración del menú incrementó el tiempo en página y las solicitudes de contacto de forma medible.

Cómo saber si tu estrategia está funcionando

El número de seguidores es la métrica que más se mira y la que menos información útil aporta sobre si tu LinkedIn está generando negocio. Hay indicadores mucho más relevantes, y saber leerlos es lo que te permite ajustar la estrategia. 

Si quieres que auditemos tu estrategia de LinkedIn y te digamos exactamente qué está funcionando y qué no, es uno de los servicios que ofrecemos.

Las métricas que importan (clicks ≠ conversión)

Las métricas que realmente indican si LinkedIn está funcionando para tu negocio son el número de visitas al perfil de empresa (señal de que el contenido está llevando a gente a conocerte), los clicks en los enlaces de los posts (interés en profundizar), las solicitudes de conexión de perfiles cualificados y, sobre todo, los mensajes directos con intención comercial. 

Red flags: cuándo cambiar de contenido

Si llevas ocho semanas publicando de forma consistente y el alcance promedio de tus posts no sube, si los comentarios son escasos o provienen siempre de los mismos perfiles, o si nadie ha visitado tu perfil desde el contenido, es señal de que algo en la estrategia necesita revisión. Puede ser el tipo de contenido, el tono, los temas o simplemente un hook que no acaba de ser el acertado.

Errores que anulan tu Card Sorting

El card sorting puede producir resultados inútiles o engañosos si se cometen ciertos errores. Estos son los cinco más frecuentes.

Error 1: No hacer suficientes sesiones (5-8 usuarios mínimo)

Con menos de cinco participantes, los patrones pueden reflejar las particularidades de esas personas concretas en lugar de tendencias generalizables.

Error 2: Usar usuarios «cómodos» en lugar de usuarios reales

Los datos de personas que conocen tu empresa o tu sector no son representativos de cómo piensan tus usuarios reales. Plataformas como Prolific permiten reclutar el perfil exacto que necesitas.

Error 3: Crear tarjetas demasiado ambiguas

Si los participantes no entienden qué representa una tarjeta, sus agrupaciones serán aleatorias. Una prueba piloto previa detecta las tarjetas que necesitan ser reescritas.

Error 4: Ignorar los insights porque «ya sabemos cómo debe ser»

Los datos del card sorting te dicen cómo piensan tus usuarios realmente. No caigas en la tentación de desestimar los resultados que no confirman tus hipótesis previas.

Error 5: Hacer card sorting, obtener datos… y no implementar

El card sorting no es un fin en sí mismo. Si los datos no se traducen en cambios concretos en la arquitectura de tu web, todo el tiempo y el dinero invertido se habrá desperdiciado.

¿Necesitas revisar tu página web?

De Card Sorting a arquitectura: próximos pasos

El card sorting es el diagnóstico. Una vez que tienes los datos analizados, empieza el trabajo real de diseño.

Cómo traducir lo que aprendiste en estructura de menú

Las categorías con mayor coherencia interna (aquellas en las que los participantes agruparon las mismas tarjetas de forma consistente) se convierten en las secciones principales de la navegación.

Nomenclatura: usar las palabras de tus usuarios, no las tuyas

Los nombres que los participantes dieron a sus categorías son el vocabulario con el que tus usuarios piensan sobre tus contenidos. Úsalos en los títulos de tus secciones y en los elementos de navegación.

Testing: validar con card sorting cerrado que tu arquitectura funcionó

El tree testing sobre la estructura propuesta te permite comprobar si los usuarios encuentran los contenidos en la nueva arquitectura antes de invertir en el desarrollo.

Implementación: de lo digital a la realidad de tu web

La implementación es el paso final, y el momento en el que más valor tiene contar con un equipo especializado. Si quieres que nos encarguemos del proceso completo, desde el card sorting inicial hasta el desarrollo de la nueva arquitectura, cuéntanos en qué punto está tu proyecto. 

Preguntas frecuentes sobre Card Sorting